יום השואה והגבורה
Valentía durante la Shoá: Judith Deutsch
Queridos amigos:
El año pasado habíamos sugerido que quizás la única posibilidad de intentar dimensionar el tamaño de la tragedia ocurrida durante la Shoáes tomar la historia de una persona que sucumbió en manos de los asesinos, y multiplicarla por millones, seis millones.
En el Estado de Israel toda la nación observa el Yom HaShoá vehaG'vurá, el Día de la Shoá y la Valentía, en conmemoración de la Shoá y de los múltiples actos de heroísmo de miles y miles de judíos que resistieron la maquinaria asesina nazi.
La historia macabea registra muchos casos de valentía y heroísmo. Para dar sólo un ejemplo, una Unidad completa de miembros de Macabi Israel se sumó al ejército británico en Palestina para luchar contra los nazis en Europa - el único Movimiento Sionista que tuvo una Unidad militar completa de esas características -.
En su extraordinaria película documental "Watermarks" ("Hakoach lischot", en hebreo), Yaron Zilberman nos retrotrajo al heroísmo de tres adolescentes que se negaron a honrar a los nazis: Judith Deutsch, Ruth Langer y Lucie Goldner, todas miembros del equipo competitivo de natación del legendario Club Hakoah Viena, el club judío más famoso del mundo y pletórico de éxitos deportivos internacionales. El caso de Judith es particularmente notable, porque ella había conquistado los más altos títulos en natación, estableciendo en Hakoah Viena los récords nacionales austríacos, y siendo elegida por la Autoridad de Deportes de Austria como la Atleta Excepcional Femenina de 1935, y campeona en los 100, 200 y 400 metros de natación estilo libre. Ella rompió 12 récords nacionales en un solo año.
Los hechos fueron los siguientes: siendo niña, la mayoría de los clubes atléticos de Austria rechazaron a Judith Deutsch por su condición de judía, ingresando entonces en Hakoah Viena para desarrollar sus talentos en la natación. En 1936, Austria le adjudicó la Insignia de Oro de Honor como una de los tres mejores atletas del país ese año, siendo consecuentemente seleccionada para representar a Austria en los Juegos Olímpicos de 1936 – que tomarían lugar en la Alemania nazi, bajo el podio de Hitler y sus secuaces -.
Al igual que muchos de nuestros miembros y atletas macabeos de todo el mundo actualmente, Judith decidió participar en la 2ª Macabiá en 1935, representando a Macabi Austria. En ese Macabiá, los deportistas de Macabi Alemania le compartieron a Judith lo que estaba sucediendo en la Alemania nazi: "Es casi imposible para un judío participar en un deporte, cualquiera que fuere. Hemos sido expulsados de escuelas y clubes deportivos. La situación es desastrosa."
Judith Deutsch, Ruth Langer y Lucie Goldner, las principales miembros del equipo olímpico nacional austriaco de natación, todas ellas adolescentes, tomaron entonces una decisión de conciencia: ellas no participarían de "los Juegos Olímpicos de Hitler", los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín. En su carta de dimisión al Comité Olímpico de Austria, Judith Deutsch escribió: "... Yo protesto ... como judía no puedo participar en los Juegos Olímpicos de Berlín. Mi conciencia no me lo permite. Se trata de una decisión personal e irreversible. Yo entiendo completamente que estoy renunciando a mis derechos a participar como concursante por parte de Austria en los Juegos Olímpicos. Sinceramente espero que entendiendan esta decisión y que no me presionen para cambiar de opinión".
La respuesta del Comité Olímpico Austríaco fue rápida y brutal. Deutsch estaba en el período pico de su carrera como atleta. Se le prohibió tomar parte en todas las instancias nacionales e internacionales de natación – todas las competiciones durante dos años -, y fue excluida de todos los Juegos Olímpicos futuros. Después de que ella abandonó Austria, las autoridades deportivas de ese país la despojaron de sus títulos, y eliminaron su nombre de los libros de récords nacionales, como si ella nunca hubiese existido.
El padre de Judith había decidido emigrar a Palestina antes de que fuera demasiado tarde. La familia se estableció en Haifa, la única ciudad con una piscina de tamaño olímpico. Ella pronto se convirtió en campeón nacional de natación en 1939 y representó a la Universidad Hebrea de Jerusalem en los Juegos Internacionales Estudiantiles celebrados en Mónaco - donde ganó una medalla de plata un día antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial -. Es la única medalla de Judith conservó.
Fue nuestra macabea Rivka Rabinowitz - Presidente del Consejo del Movimiento - quien logró un acto de justicia tardía para Judith. En 1995, Rivka escribió una carta a Othmar Bricks, Presidente de la Liga de Natación de Austria, explicando la injusticia cometida contra esa entonces muy joven muchacha. Bricks respondió, después de leer la carta de Rivka, ".... Me he enrojecido de la vergüenza, de la humillación y del enojo. Me siento profundamente avergonzado por la decisión que asumieron en ese momento". Bricks invitó a Judith a Austria para hacer un acto de reparación, restablecerle sus títulos y volver a introducir su nombre en los registros del libro oficial de la natación austríaca.
Tras recibir la carta oficial con la presentación de excusas, Deutsch se negó a ir a Austria a título oficial, diciendo: "... ellos me echaron una vez de ese país. Si quieren devolverme mis títulos, pueden hacerlo en Israel". Y así, en una emotiva ceremonia celebrada en Kfar HaMacabiá en junio de 1995, el Embajador de Austria en Israel, Dr Herbert Karol, dio lectura a una carta oficial de disculpas escrita por el doctor Heinz Fischer, Presidente del Parlamento austríaco, expresando "... lamentamos profundamente lo ocurrido. Tal vez estemos pidiendo disculpas demasiado tarde, pero mejor ahora que nunca". Todas las sanciones contra Deutsch fueron levantadas y todas sus medallas y títulos restaurados.
Judith falleció en 20 de noviembre de 2004 en nuestra Patria, Medinat Israel.
Una pequeña historia de tres de adolescentes de 17 años de edad - Judith Deutsch, Ruth Langer y Lucie Goldner - resistiendo los primeros pasos de la brutalidad de los nazis y todos sus cómplices. Un pequeño ejemplo de los muchos diferentes actos de valentía y heroísmo llevados a cabo en un momento en el que todas las normas y leyes fueron suspendidas - sustituidas por las "leyes" de la irracionalidad, el odio, la destrucción y el asesinato -. Una historia macabea con "un final feliz" de una época de la que sólo recordamos la devastación y la muerte.
Que las memorias de los 6,000,000 de asesinados
sean siempre benditas,
y recordadas, honradas y perpetuadas por nuestras obras,
¡JAZAK VE'EMATZ!
RABINO CARLOS A. TAPIERO
Vice-Director General
Director de Educación
Unión Mundial Macabi