
Kfar HaMacabiá, Martes 18 de Enero de 2011
י"ג שבט תשע"א
Un Tu Bishvat diferente
Queridos amigos:
Tu Bishvat – el 15 del mes hebreo de Shvat - celebra "el Año Nuevo de los Árboles", es decir: la renovación del ciclo natural en la Tierra de Israel, representado por el florecimiento, en pleno invierno israelí, de la shkediá – el almendro -. Ésta es una fecha de gran alegría en Medinat Israel, cuando los niños y los jóvenes israelíes se vuelcan en masa a plantar árboles a lo largo y a lo ancho de la Tierra de Israel – el país más forestado del mundo, con un índice de forestación muy por encima del consumo de maderas locales -. Muchas familias celebran, también, el Séder de Tu Bishvat, algo parecido al Séder de Pésaj, con bendiciones, toma de vino blanco y tinto, y el consumo de frutas secas de distintos tipos (nueces, higos, pasas de uva y tantas otras), avecinando la llegada de la primavera y sus frutas frescas.
La alegría de este año, 5771, fue opacada por el mayor incendio que el Estado de Israel haya sufrido en su historia moderna; un incendio que devastó algunos de los más hermosos bosques del país, consumiento más de 5 millones de árboles – en su mayoría, pinos maduros -, y poblaciones – como el kibutz Bet-Oren - . Más trágica, aún, fue la pérdida de 44 vidas humanas – en su mayoría, policías recién recibidos del servicio penitenciario, enviados a salvar a los presos de una cárcel del norte israelí -. Israel todo se vistió de duelo, en el dolor profundo de la pérdida de vidas humanas y en el calcinante negro de los árboles quemados.
Durante los días del incendio recibimos en Israel incontables expresiones de preocupación - y varias propuestas de acción - por parte de macabeos de todo el mundo. Manifestaciones de verdadera solidaridad, destinadas a reparar lo reparable y a aceptar lo irreversible - juntos, como un pueblo -. Una vez más, los miembros y líderes de nuestro Macabi demostraron concretamente nuestro ideal de sionismo y centralidad del Estado de Israel sugiriendo diferentes maneras para sumarse a la reconstrucción de lo destruido, y su propio duelo por la pérdida de las vidas humanas. Un midrash alegórico y muy apropiado a esta celebración de Tu Bishvat describe en forma elocuente el espíritu de responsabilidad y solidaridad mutuas que se hizo presente en las horas de angustia del gran incendio. El midrash se refiere a las nueces – una de las frutas más distintivas de esta celebración –, explicando el versículo del Cantar de los Cantares Al huerto de las nueces descendí[1] de la siguiente manera:
“Al huerto de las nueces descendí …” - al igual que con las nueces, si alguien mueve una del lugar donde están apiladas, todas se mueven y giran, una tras otra. Lo mismo sucede con Israel: si uno de sus miembros es golpeado, todos lo sufren.[2]
Todo el pueblo de Israel se sintió profundamente afectado por la muerte de tantos hombres y mujeres que servían al país, y por la pérdida de bosques maravillosos. Todos sentimos el golpe - si uno de sus miembros es golpeado, todos lo sufren -. Este Tu Bishvat 5771 plantea, entonces, desafíos diferentes a los de las muchas décadas de permanente crecimiento y forestación en Israel. El primero es el de la reparación de nuestras almas ante la desaparición de tantos seres de bien consumidos por el fuego. El segundo es el gran desafío de la restauración, la reconstrucción, y la devolución del verde de un área – el Carmel – que trasuntaba vida y que ahora, arrasado por las llamas, se yergue como un triste monumento de lo ocurrido. Los planes de reconstrucción son muchos, con la asesoría de conservacionistas, científicos y ecologistas, todos preocupados de proponer las mejores alternativas para la revitalización del Carmel. Hasta la decisión de la mejor alternativa; hasta la determinación de un plan de acción, celebraremos este Tu Bishvat con el corazón pesado, por un lado, pero, también, con la misión renovada de reverdecer este pequeño gran país donde desarrollamos lo más rico de nuestra vida judía, y nuestro destino nacional.
Que en este Tu Bishvat plantemos en nuestras almas el renovado compromiso hacia la Tierra de Israel y el Estado que ella sostiene, creando un presente lleno de los más variados, ricos, desafiantes e inspiradores frutos para nuestra generación y todas las futuras de nuestro pueblo.
¡Tu Bishvat Saméaj!
¡Jazak ve'ematz!
RABINO CARLOS A. TAPIERO
Vice-Director General & Director de Educación
Unión Mundial Macabi








