
Kfar HaMacabiá, כ"א כסלו תשע"א
Domingo, 28 de Noviembre de 2010
המכבים ואתגר ההמשכיות היהודית
Los Macabeos y el desafío de la continuidad judía
Queridos amigos:
En esta Fiesta de Janucá celebraremos una vez más la gesta libertadora de los Macabeos, que devolvió al pueblo judío su independencia nacional en la Tierra de Israel hace 2.175 años (años 168-165 a.e.c.). Se trató de una lucha basada en los mismos ideales que sostiene nuestro Movimiento Macabeo en el presente: el derecho por la continuidad judía y la centralidad de la Tierra de Israel (hoy, Medinat Israel) en nuestra existencia como pueblo. La familia Jasmonea-Macabea, que reunió la voluntad de todo el pueblo de Israel, se enfrentó al mayor imperio de su época, los Griegos, con el simple pero sagrado objetivo de mantener su derecho a ser judíos ante la avanzada de Antíoco Epifanes (Antíoco III, el “Resplandeciente”) , que implantó medidas para forzar la asimilación a la cultura pagana helénica. La vida física de los judíos no estaba en peligro en la medida en que aceptaran su muerte espiritual – renunciar a sus prácticas judías, aquello que hacía de ellos “judíos”-. Ante esa perversa intención, los Macabeos se levantaron en la defensa del derecho que por siglos hemos exigido: el derecho a poder desarrollarnos libremente como pueblo, a mantener nuestra forma de vida basada en los principios extraídos de nuestras Fuentes.
La confrontación militar fue tremenda, con un precio muy alto en vidas humanas, y la muerte de muchos de los líderes Macabeos[1]… mas, finalmente, la confrontación resultó en un enorme triunfo para nuestro pueblo: los macabeos lograron preservar la identidad judía de su pueblo – y hoy nosotros, sus descendientes, celebramos su victoria con nuestra propia vida judía -.
¿Cuáles fueron los mecanismos que utilizaron los Macabeos para preservar la identidad judía de su generación, y para asegurar la continuidad judía de las generaciones futuras? Se trató de una acción muy seria, con una intensa labor y claros objetivos, articulada en pasos realizados en forma simultánea:
- Los Macabeos llamaron a la unidad nacional, y trabajaron por y para ella.
- Los Macabeos diseñaron un proyecto de Nación para su generación y para las venideras.
- Los Macabeos diseminaron la voz de la Torá y sus principios, manteniendo la especificidad del pueblo judío y lo singular de su mensaje ético.
- Los Macabeos trazaron estrategias para poder superar los enormes desafíos con los que se enfrentarían.
- Los Macabeos convocaron e involucraron a la totalidad del pueblo judío por igual: a los más comprometidos con la causa y a los más alejados.
- Los Macabeos renovaron el mensaje judaico, enfatizando la necesidad de una vida integral nacional, generando el entusiasmo del pueblo judío por doquier.
- Los Macabeos estuvieron dispuestos a trabajar con tenacidad y gran empeño, sin escatimar en los recursos necesarios para arribar a su justo objetivo.
- Los Macabeos continuaron con su labor aún después de haber conseguido sus objetivos esenciales.
- Los Macabeos, como consecuencia de todo lo anterior, reconstruyeron la vida nacional judía, sentaron un ejemplo para las generaciones posteriores, y devolvieron la esperanza al pueblo de Israel aún en sus horas más amargas, más obscuras, más aciagas.
Mucho, mucho para aprender de los Macabeos del pasado. La gesta Macabea y lo distintivo de su triunfo son no sólo un capítulo feliz de nuestra historia nacional, sino una razón para nuestra inspiración presente y para nuestro aprendizaje.
Nosotros, los Macabeos de este siglo XXI, a casi 2.200 años del éxito de la familia Jasmonea[2], tenemos el enorme desafío de continuar con el ejemplo de los Macabeos de antaño. Como lo enunciamos al inicio de estas líneas, nosotros mantenemos el corazón mismo de la ideología por ellos legada: también nosotros trabajamos por la continuidad judía, el sionismo y la centralidad del Estado de Israel en nuestras vidas y en la vida de todo nuestro pueblo. Lo hacemos desde hace más de 100 años, y con un enorme compromiso, con propuestas efectivas para asegurar el logro de nuestros objetivos:
- Generando los eventos más grandes del pueblo judío dentro y fuera de Israel: la Macabiá; los Juegos Panamericanos Macabeos; los European Maccabi Games; los JCC Maccabi Games; los Maccabi Australia International Games; festivales masivos de todo tipo y para todas las edades; torneos, y más…
- Abriendo permanentemente nuevos Snifim (sucursales) macabeos, para continuar generando la unión y reunión del pueblo judío.
- Reforzando y extendiendo la labor de nuestros movimientos macabeos juveniles en 4 Continentes.
- Generando programas para todas las edades e intereses en el Estado de Israel, cortos y largos.
- Promoviendo programas de estudio en Israel y la aliá a nuestro pequeño gran país.
- Proveyendo de logros internacionales judíos en el campo de los deportes, rikudim, teatro judío, y en el amplio marco de la cultura judía dentro y fuera de Israel.
- Trabajando denodadamente en el nuevo “campo de batalla” de las comunidades judías del mundo identificadas con el Estado de Israel: el campo de la Hasbará, la Diplomacia Pública, gestando recursos capaces de revertir la deslegitimación del Estado de Israel como el Estado del pueblo Judío.
- Manteniendo y transmitiendo nuestros mensajes milenarios judíos, en la renovación de sus propuestas, asegurando su relevancia para las nuevas generaciones.
Esperamos ser signos herederos de los Macabeos de antaño. Gracias a ellos podemos hoy perseguir el lema que nos legara Moshé Rabeinu, el máximo líder judío de todos los tiempos: JAZAK VE’EMATZ[3], “sean fuertes y valientes”, continuando así con nuestro judaísmo y nuestro sionismo – ambos vibrantes, presentes, significativos y profundamente desafiantes -.
Que este JAG HAURIM, la Fiesta de las Luces, traiga la luz de las antorchas Macabeas, iluminando nuestro compromiso de continuar con los ideales Macabeos de antaño, reformulados para nuestro presente y futuro.
Que tengamos todos una fiesta muy feliz, en la compañía de nuestros más queridos y de nuestros hermanos judíos y macabeos por doquier,
en la satisfacción de saber de nuestros esfuerzos
por asegurar la vida judía en 63 países,
y más de 400 centros comunitarios y clubes judíos.
Con nuestros mejores deseos,
¡Jag Janucá Saméaj, Macabim, y Jazak ve'ematz!
RABINO CARLOS A. TAPIERO
Vice-Director General & Director de Educación
Unión Mundial Macabi
[1] Entre las historias de heroísmo más desgarradoras, está la de Janá y sus 7 hijos – Talmud Babilónico, Tratado Gitin 57 -, todos ellos asesinados por los griegos por rehusarse a inclinarse ante sus dioses, lo que condujo al suicidio de Janá. También la de El'azar, hijo de Matitiahu, unos de los 5 líderes de la gran epopeya militar contra los Griegos, que murió aaplastado por el elefante que conducía al rey greco-sirio en un acto de auto-inmolación.
[2] La familia que fue posteriormente llamada “Macabea”, fundada por Matiutiahu Cohén ben Yojanán = MaCaBI
[3] Devarim (Deuteronomio) XXXI, 7.








